Caso destacado — Odontología estética
Kaufmann: de marca improvisada a inconfundible
La situación: llegaban solo por recomendación, con tratamientos de primer nivel y una identidad armada a los parches. Los presupuestos salían por WhatsApp, sin material que sostuviera el precio, y cada consulta terminaba negociándose.
El sistema: corrimos las fases 01 a 03 del Butterfly Method. Diagnóstico del negocio, identidad completa como sistema, kit de presupuestos, señalética del consultorio y presencia digital. Todo documentado en su Brand OS desde la primera semana.
El después: hoy el presupuesto llega como una propuesta diseñada, el consultorio se lee igual en la puerta que en Instagram, y dejaron de competir por precio con el de la otra cuadra.